Juego

Antes jugábamos

con el balbuceo y las ceremonias.

El juego algunos se lo tomaron tan en serio,

que dejó de ser juego.

Lo rompieron.

Como rompieron todos los juguetes,

no para ver cómo funcionaban,

sino para que no jugáramos con ellos.

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El hombre solitario como la campanada de la una
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