Cebolla

cebolla

 

No te había pensado cebolla. He cortado muchas fijamente, con atención, en pequeños trozos o en rodajas, y no te relacionaba con ellas. No eres tan blanca que en tu piel resalten venas. Ni tu olor es penetrante. Tienes capas, pero todos tenemos capas. Me has hecho llorar en ocasiones, pero no hablo de eso, sino que apareciste cebolla en tu cuerpo, en una idea de tu cuerpo.

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El hombre solitario como la campanada de la una
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